Planes de vida
Belisa: Querida vida, tengo planes para ti: no me los cambies.
Vida: Querida Belisa, yo tengo mis propios planes: amóldate.
Belisa: ¿No puedes darme algunas pistas?
Vida: Pues no. Me gusta la improvisación.
Belisa: Eres una inestable incorregible.
Vida: Tengo mis ratos.
Belisa: Podríamos sincronizarnos…
Vida: Si lo hiciéramos no habría más sorpresas, ni lágrimas, ni latidos.
Belisa: ¡Pero habría tranquilidad!
Vida: ¿Y para qué la quieres?
Belisa: No sé, quizá para dejar de sentir esos latidos que quieren abrirme el pecho.








¿Qué pasaría si la tranquilidad residiera en ese fluir de la vida con sus planes?
Sólo un par de palabras me intranquiliza… “No sé…”
Porque con frecuencia, tampoco sé.
Abrazos desde el norte de México.
Hace falta un mar de turbulencias para apreciar la calma de la orilla
Vida nuestra.
Hermoso. Como todo lo que escribes.
Me encanta…
Ten mano dura con la vida!
Me recuerda a alguna conversación que he tenido yo con mi parca…
Interesante hallazgo tu blog, aunque te sigo en Twitter desde hace tiempo y me gusta lo que dices y cómo lo haces
Y siéntela por cada poro
Un abrazo
Vida: Disculpa, esos latidos son yo.
Muy buena, tal cual
si la vida te da la espalda, patéale el trasero
Belisa, todo lo que escribes es magia. Y con todo el respeto, eres una bruja; y tú lo sabes porque lo digo. Señora escritora, tenga usted mi admiración, recíbala por favor.
¿Continuará?
Al menos, eso espero. Esperaré.
Excelente lo que escribes, te felicito y deja que la vida te sorprenda. Saludos